Para el CPCE, la quita de subsidios afectará principalmente a la clase media
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCE) estimó que la quita de subsidios decidida por el Estado nacional para los consumos de agua y gas impactará principalmente en los sectores de clase media, afectando así los niveles de consumo.
Esta predicción fue realizada por los economistas Mary Acosta y Víctor Peralta en el marco del encuentro de coyuntura que mensualmente organiza el CPCE en su sede de Nueva Córdoba.
En concreto, Acosta y Peralta analizaron el efecto de la reasignación de subsidios y señalaron que, entre los resultados esperables, se cuentan un posible ahorro en las cuentas públicas (aunque depende del consumo final de gas) y “un impacto negativo en el ingreso disponible de los sectores medios, que pagarán más por el servicio y tendrán menos dinero para otros gastos”.
Mirando en retrospectiva, los economistas señalaron que esta decisión de ajuste fue tomada luego de varios años en que los subsidios económicos crecieron mucho más que las transferencias a servicios sociales. En números, desde 2007 los primeros se quedaron con los diez puntos de participación en el total de transferencias que dejaron de lado los primeros.
“Respecto de los ingresos corrientes del sector público, los subsidios pasaron de representar el 58% en 2007 al 74% en 2013; en ese período los subsidios económicos subieron del 10 al 19 por ciento del total de los ingresos corrientes y los de servicios sociales pasaron de 48 a 53 por ciento”, remarcaron.
Lo interesante en este contexto es un trabajo del Ministerio de Economía de Buenos Aires que muestra a las claras cómo esta quita de subsidios perjudicará prioritariamente a los sectores de ingresos medios.
Según este estudio, el decil más rico de la población se apropia del 16% (equivale a medio punto de su ingreso) de los subsidios de transporte de pasajeros, gas, energía y agua y el decil más pobre recibe el 5% (que representa el 4% de su ingreso). En el caso del gas natural, los más pobres se apropian del 2% de los subsidios mientras que en el gas envasado se quedan con el 14% (es el que más usan); en el caso de la electricidad las ayudas están mejor distribuidas. Si la lupa va sobre el transporte, el subsidio al avión es el más pro rico y, a la vez, el más regresivo. “Este esquema se repitió durante seis años y eso es lo más problemático”, aporta el economista Víctor Peralta.
Así, a partir del recorte de los subsidios al gas (y de las nuevas tarifas) los efectos sobre el consumo en función del ingreso, los deciles 1 y 2 (los más pobres que estarían entre los que cobran AUH o tienen jubilación mínima) no tendrían cambios (ingreso disponible no bajará y podría subir); entre el ocho y el diez (las clases más altas) tampoco tendrían cambios en sus ingresos disponibles. Son los deciles intermedios los que sufrirían una caída en sus ingresos.
Fuente: puntoapunto, Abril, 22 de 2014.- http://www.papcordoba.com/31785#.U1btarePK01
22/04/2014


