Decidete, pero no lo botonees...
Si, en una avenida de doble mano, una persona hiciera señales simultáneas en procura de detener a un taxi en la vía que va en un sentido y en la contraria, como si quisiera dirigirse hacia su derecha y su izquierda, resultaría absurdo. Sin embargo, en materia de ascensores, se ha naturalizado la manía de pulsar al mismo tiempo los dos botones con flechas indicativas hacia arriba y hacia abajo. Forman legión quienes, ansiosos, o convencidos de que la máquina llegará antes (cuando, en rigor, se demorará) vulneran las reglas de uso de los elevadores y las de la lógica. Claro principio de no contradicción: si se sube, no se baja; si se baja, no se sube. Y, por cierto, se hermanará en el desatino quien presione un solo botón, una y otra vez, creyendo que el aparato se moverá más rápidamente...
Fuente: Cámara De Ascensores de Córdoba
16/01/2016


